HUMAN FIRST invierte la relación habitual con la IA: lo que la persona escribe y mantiene es una ficha breve que describe cada pieza del sistema. El código se genera a partir de ella, se comprueba contra ella y se puede volver a generar cuando haga falta.
Hoy es fácil pedirle a una IA que programe una aplicación entera. Funciona, los tests pasan… y al cabo de unas semanas nadie sabe explicar por qué está hecha así. El conocimiento del sistema no está en la cabeza de nadie: está repartido en conversaciones que se pierden.
A eso se le empieza a llamar deuda de comprensión. No se ve en el código, pero se paga cada vez que hay que cambiar algo, corregir un fallo o retomar el proyecto después de una pausa.
El éxito no se mide por cuánto código se produce, sino por cuánto del sistema puede explicar la persona sin mirarlo.
Imagina que encargas una cocina a un carpintero. Puedes ir diciéndole las cosas sobre la marcha: «aquí un cajón», «que esta puerta abra al revés». Funciona, hasta que un mes después ni tú ni él recordáis por qué el fregadero está donde está.
O puedes darle un plano acotado. El plano manda: si el mueble no coincide con el plano, el que está mal es el mueble. HUMAN FIRST es lo segundo, aplicado a programar con IA. Se resume en tres reglas:
Un folio con huecos siempre iguales: qué hace, qué recibe, qué entrega, con qué otras piezas habla, qué pruebas debe pasar y qué se decidió.
¿Quieres cambiar algo? Cambias la ficha y se vuelve a generar el código. Nunca al revés.
No solo lo que elegiste, también lo que descartaste y por qué. Eso es lo que te salva dentro de seis meses.
El reparto es deliberado. La persona aporta lo que una máquina no puede validar: el propósito, el criterio y la responsabilidad. La IA aporta lo que a una persona le cuesta: volumen, paciencia, orden y velocidad.
Escribe y mantiene las fichas. Decide entre alternativas. Aprueba las pruebas antes de que exista el código. Declara qué partes pueden ser «cajas cerradas». Valida si el resultado ha mejorado su vida o su trabajo.
Transcribe dibujos y notas al formato de ficha. Detecta huecos y contradicciones. Propone alternativas con ventajas e inconvenientes. Genera el código y la documentación. Nunca inventa lo que no está en una ficha: pregunta y se detiene.
Cada componente es un archivo de texto (.md) con una cabecera estructurada y unas secciones siempre iguales. Los huecos fijos son la clave: la prosa libre no se puede contradecir de forma detectable; ocho ranuras sí. Si la ficha dice que una función devuelve «sí o no» y una prueba espera un error, la IA lo detecta antes de escribir una línea.
--- id: CMP12 nombre: Registro de transacciones tipo: componente estado: protegido implementa: [INT04] compone: [DEL08, PAT03] in: [INT03] out: [INT04, INT05] fallos: [EscrituraFallida] decisiones: [ADR-014] protegido: [calculo-referencia] --- ## Descripción Persiste el resultado de cada intento de pago. Idempotente por referencia: registrar dos veces la misma referencia devuelve la existente. ## Pruebas T-31 registra un pago aceptado T-32 repetir referencia no duplica T-33 un fallo de escritura propaga el error
| Estado | Significado |
|---|---|
| abierto | Hay una pregunta sin resolver. Bloquea a todo lo que depende de ella |
| definido | Decidido, sin código todavía |
| generado | Código emitido y trazado |
| protegido | Contiene zonas de código humano que no se regeneran |
| delegado | Caja cerrada con contrato: la persona no mira dentro |
| externo | Fuera del alcance del proyecto |
| desviado | El código ya no coincide con la ficha. Requiere intervención |
Una duda sin resolver no es un comentario perdido en un chat: es una ficha abierta, visible, que impide generar lo que depende de ella. La ambigüedad se ve.
Todo proyecto se puede abordar desde dos extremos, y cada uno por separado fracasa. Solo desde arriba, el proyecto se queda en deseos que nunca se concretan. Solo desde abajo, acabas con carpetas y procesos perfectamente organizados que no resuelven nada que te importe.
HUMAN FIRST obliga a recorrer los dos caminos y a que se encuentren en un único sitio: la ficha del componente.
«Vivir más tranquilo» sí es medible: sueño, estrés, humor, tensión. Pero ningún programa puede medirlo por ti. Por eso los indicadores personales (IND) se validan con revisiones humanas periódicas (REV), no con pruebas automáticas.
Si las pruebas pasan pero el indicador no mejora, el código está bien y el error está arriba: se eligió mal la necesidad o el criterio. Se corrige el propósito, no el programa. Separar las dos validaciones dice exactamente dónde está el fallo.
HUMAN FIRST incorpora las cuatro fases del Spec Driven Development (especificar, planificar, desglosar, implementar), que es como la industria está empezando a trabajar con agentes de IA. Y les añade dos que suelen olvidarse: preguntarse si merece la pena antes de empezar, y comprobar si sirvió después.
Estas reglas se instalan como instrucciones permanentes del agente. No son sugerencias de estilo: son los límites que hacen que la persona conserve el control.
FICHAS ABIERTAS: 1 (Q04) — bloquea MOD01 y CMP12
CONTRADICCIONES: 1 (CMP12 · T-33 espera excepción,
OUT declara bool)
P1 [Q04] Reintentos ante fallo de la pasarela
a) Reintento inmediato ×3 — simple,
riesgo de cobro duplicado
b) Cola con espera creciente — robusto,
exige guardar estado
c) Fallo directo y aviso — trivial,
peor experiencia
Recomendación: (b) si el volumen lo justifica;
(c) para el piloto.
No todo merece atención humana. Validar un IBAN o enviar un correo son tareas comunes: la persona puede declararlas cajas cerradas y olvidarse de su interior. La IA las implementa y puede cambiar de librería cuando quiera.
Pero una caja solo se puede cerrar si:
Lo que autoriza a no mirar dentro no es la confianza: son las pruebas, que la persona aprobó antes de que existiera el código. Si una prueba falla, la caja se vuelve a abrir.
HUMAN FIRST no promete ir más rápido. Promete algo distinto: que lo que construyes siga siendo tuyo, en el sentido de que lo entiendes, lo puedes cambiar y lo puedes retomar. Esta es una evaluación honesta, comparada con las herramientas actuales de especificación para IA, no con escribir prompts sueltos.
| Dimensión | Apuesta | Por qué |
|---|---|---|
| Control del producto | Alta | La ficha es de la persona, solo ella declara las cajas cerradas, aprueba las pruebas antes del código y las zonas protegidas no se regeneran. |
| Seguridad del resultado | Alta | Ocho ranuras se pueden contradecir de forma detectable. Los errores de diseño aparecen antes de convertirse en código. |
| Retomar tras una pausa | Alta | El contexto no se explica: se adjunta. A partir de la tercera sesión, el ahorro es real. |
| Modificar | Alta | Se cambia la ficha y se regenera. Dos fichas con el mismo contrato son intercambiables. |
| Cambiar de herramienta | Muy alta | Son archivos de texto. Sirven con cualquier IA y no dependen de ningún proveedor. |
| Velocidad | Menor al principio | Escribir una ficha cuesta más que un prompt, porque los huecos vacíos obligan a decidir. Lo que se paga ahí se cobra en errores que no llegan a existir. |
| Mantenimiento | Por demostrar | Es el riesgo principal: si mantener las fichas cuesta más de lo que ahorran, el método se abandona. |
| Proyectos muy grandes | Por demostrar | Pensado primero para proyectos personales y pequeños equipos. |
El desarrollo dirigido por especificaciones se ha consolidado en 2026 como forma de trabajar con agentes: la especificación es la fuente de verdad y el código un artefacto derivado. HUMAN FIRST se sitúa en su versión más estricta («la especificación es el código fuente»), con un matiz propio: su objetivo no es que la IA acierte, sino que la persona entienda.
Y respeta precedentes: las fichas con lo que se necesita arriba y lo que se ofrece abajo vienen de la notación de componentes de UML; las relaciones por identificador en lugar de flechas, de las etiquetas de red de los esquemas electrónicos.
La ficha no expresa algoritmos: describe estructura, relaciones y contratos. Las abstracciones tienen fugas (rendimiento, orden, transacciones). El ahorro es de volumen, no de dificultad: lo realmente difícil sigue siendo difícil, pero queda solo en el foco. Y el Model-Driven Development intentó algo parecido durante veinte años con UML y no cuajó: por eso existe la regla de las tres apariciones.
Ninguna ranura nueva sin tres casos reales que la pidan.
Hasta entonces, cualquier cosa nueva va a las notas como texto libre. El fracaso documentado de este tipo de métodos no es quedarse corto: es crecer hasta reconstruir UML.
Todo lo que hay que escribir en el chat y no estaba en la ficha es un fallo de la ficha. Se mide gratis mientras se trabaja.
Porcentaje de fichas cuyo propósito y contrato se pueden explicar sin mirar el código. Es el objetivo del método.
Minutos hasta poder modificar el proyecto con seguridad tras dos semanas sin tocarlo.
Cajas cerradas que nunca hubo que abrir. Si se abren a menudo, no eran cajas.
Fichas cuyo código se ha desviado de lo escrito, por semana.
Minutos de mantenimiento de fichas por hora de desarrollo. Si supera el 20 %, no es viable.
HUMAN FIRST nació como método de programación, pero su nombre apunta más lejos. La pregunta de fondo es: ¿qué valores queremos alcanzar, y cuál es el camino más directo para llegar a ellos con la tecnología disponible?
En esa visión, los valores y los propósitos deciden si una tecnología se desarrolla, por encima de la utilidad inmediata o del beneficio económico. Y todo sistema debe poder responder a una evaluación clara de coste y resultado.
Aplicaciones muy sencillas en las que la automatización prima sobre las opciones. El objetivo es que todo el sistema cueste entre 10 y 15 minutos al día.
«Convertir los barcos en aviones»: que preparar una oposición deje de costar miles de horas, y que sacar buenas notas no exija meses de resumir, organizar y repasar.
Una tecnología que ayude a la familia sin condicionarla: devolver tiempo compartido, cooperación y confianza frente a las pantallas.
El sistema se está construyendo y aplicando en una familia real, y cada paso se registra para convertirse en un libro: HUMAN FIRST — viaje familiar hacia la sociedad de la IA. La idea es que el resultado sea repetible por otras familias y otras personas, incluida la parte humana que la tecnología no resuelve sola: hábitos, descanso, ánimo y gestión de la frustración.
HUMAN FIRST es un documento vivo. Su principio se aplica también a sí mismo: si una sección no se consulta nunca, sobra.
| Hito | Estado |
|---|---|
| Método v0.4: fichas, ocho ranuras, estados, delegación, protocolo de diálogo | Definido |
| Modelo de dos ejes (Propósito y Recurso) | Definido |
| Integración con Spec Driven Development (ciclo de seis fases) | Borrador v0.1 |
| Primer experimento: describir con fichas componentes ya escritos y regenerarlos sin añadir nada en el chat | Preparado |
| Protocolo instalado como instrucciones permanentes del agente | Pendiente |
| Validador: referencias, cobertura, deriva y bloqueos | Pendiente |
| Proyecto piloto completo y evaluación final | Pendiente |
Criterio de éxito del primer experimento: un componente de complejidad media debe generarse con cero o una aclaración fuera de la ficha. Con cinco, faltan ranuras o el componente es demasiado grande. Con quince, el método no funciona. Y si no funciona, se abandona sabiendo por qué: eso también es un resultado.